Parejas posesivas


Entrevista para Prensa Libre con el psicólogo clínico Andrés G. Asturias.


Por Cristian Dávila

Aunque en el noviazgo o el matrimonio no todo es color de rosa, la convivencia en armonía se consigue si se evitan situaciones como la infidelidad, los celos y las actitudes posesivas o controladoras.

“La posesividad es una forma de relacionarse, es un comportamiento excesivamente ansioso que surge del temor de perder al ser querido”, explicó ayer el psicólogo clínico Andrés Asturias, durante El Consultorio, que se transmite por www.prensalibre.com.

Es importante resaltar que la posesividad no es un trastorno mental, pero sí puede estar relacionada con depresión o celotipia —celos compulsivos—, agregó Asturias.

Otros aspectos

De acuerdo con el psicólogo, las personas se vuelven posesivas o controladoras por circunstancias recientes o traumas del pasado. “Las experiencias actuales pueden ser rupturas o fracasos amorosos. El segundo caso es más complicado, ya que el individuo pocas veces sabe cuál es la causa. Entre estas podemos mencionar abandono de uno de los padres, presenciar conflictos en el hogar a causa de infidelidad en el hogar o haber crecido con una familia sobreprotectora”, aclaró Asturias.

Ejercer control sobre alguien más puede ser muy sutil. Para identificar que una pareja tiene indicios de posesividad se debe poner atención a ciertas señales. “El individuo muestra acciones con la intención de ocultar a la pareja, por lo que puede interferir en sus gustos y actividades sociales. También puede recurrir al chantaje emocional para provocar sentimiento de lástima o culpa”, comentó Asturias.

En una etapa más avanzada, pueden aparecer amenazas y agresiones verbales o físicas. “Si no se busca ayuda inmediata puede aparecer Síndrome de Estocolmo Doméstico, el cual hace que la víctima sea cómplice de la situación”, enfatizó Asturias.

¿Qué hacer?

La persona posesiva o controladora debe aceptar sus actitudes y tener la voluntad de cambiar. “Puede desarrollar su autoestima con medios alternos, como pasatiempos y actividades que no se limiten a la convivencia de pareja”, explicó el psicólogo.

Por último, se debe comenzar un trabajo en pareja, en el cual la comunicación asertiva es fundamental, pues con esta se logra llegar a consensos y acuerdos que harán que la relación sea más plena.