Conocerse uno a sí mismo, sus flaquezas y potenciales, así como lo que le limita y determina inconscientemente, es una de las tareas más importantes para llevar una vida libre, decidida y abierta a las posibilidades de logro y satisfacción.
Muchos, por ejemplo, siguen en un trabajo que no les gusta, mantienen relaciones o conductas autodestructivas, como fumar, drogarse; abandonan continuamente lo que emprenden, o sencillamente llevan una vida que es sentida como "vacía", carente de un sentido con el que puedan comprometerse a largo plazo, a pesar de todo. Pasan mucho tiempo sin reconocer que hay algo que está mal y que les impide ser más felices.
El proceso de autoconocimiento es importante por que le permite a la persona descubrir lo que le motiva, lo que valora, pero también los miedos los miedos del pasado que le determinan inconscientemente, las creencias infundadas que le paralizan y le inhiben. Sólo mediante el autoconocimiento dejará la persona de repetir patrones negativos y limitantes.
En el camino del autoconocimiento los primeros pasos son los siguientes:
- La persona reconoce algo en ella que es extraño a su forma de ser o algo de lo que no se había dado cuenta anteriormente; ella misma nota cómo su vida ve imposibilitada por su forma de ser, de reaccionar, de pensar, sus miedos o sus creencias; se da cuenta de que termina obteniendo lo contrario de lo que quiere o que cae siempre en lo mismo.
- La persona siente la necesidad de cambiar, y toma una actitud esperanzada respecto a la posibilidad de cambiar.
- Busca ayuda profesional, o compañía, algún grupo de crecimiento personal con el que se identifique, y que le enseñe una manera alternativa de ver las cosas, de comprenderse, aceptarse y comportarse.
- Experimenta nuevas formas de comportamiento y pensamiento. Descubre cosas de sí misma que antes no conocía y entiende y es consciente de sus patrones, por lo que logra evitarlos antes de caer en ellos.